El presupuesto de marketing y publicidad asigna los recursos económicos destinados a dar a conocer la empresa, atraer clientes y sostener las ventas: desde medios y campañas hasta contenidos, eventos e investigación de mercado. Su tamaño y reparto dependen del sector, la etapa de la marca y los objetivos de crecimiento.
Entre el 2% y el 10% de las ventas anuales o previstas.
Se calcula según lo que cuesta cumplir cada objetivo de marketing.
Se referencia el gasto de la competencia o la media del sector.
Se destina lo que la empresa puede permitirse gastar.
El método de porcentaje de ventas es el más usado como punto de partida; el rango habitual del sector oscila entre el 2% y el 10%.
| Categoría | % del presupuesto | Incluye |
|---|---|---|
| Marketing tradicional | 20% – 30% | Prensa, TV, radio y otros medios convencionales |
| Eventos y patrocinios | 10% – 20% | Ferias, conferencias, activaciones de marca |
| Investigación y análisis | 5% – 10% | Estudios de mercado y seguimiento de resultados |
| Resto (digital, contenidos, etc.) | Variable | Se ajusta según objetivos y canal de venta |
Retorno de la inversión publicitaria: ingresos generados por cada euro invertido.
Inversión publicitaria como % de las ventas atribuidas a los anuncios.
Referencia habitual del sector para dimensionar el presupuesto total.
Punto de comparación para calibrar la inversión frente al mercado.
Cada partida responde a un objetivo de negocio concreto, no solo a un canal de moda.
Usa el % de ventas como punto de partida y lo ajusta con criterio de objetivo-tarea.
Evita concentrar todo el gasto en una sola vía de comunicación.
Define KPI antes de lanzar la campaña, no después.
Permite reasignar presupuesto entre canales según el rendimiento real.
Ignora cambios de contexto, competencia y objetivos de la empresa.
La paridad competitiva sin contexto propio puede ser ineficiente.
Sin ROAS ni ACOS es imposible saber qué campaña funciona.
Reduce justo la palanca que puede ayudar a revertir la caída.
Sin una parte experimental, la marca no descubre nuevos canales rentables.
Define objetivos de marca antes de repartir el gasto.
Combina porcentaje de ventas con criterio de objetivo-tarea.
Distribuye el presupuesto entre varios canales.
Fija KPI de seguimiento antes de lanzar cada campaña.
Revisa el rendimiento y reasigna con agilidad.