El presupuesto de administración y gastos generales estima los costos necesarios para el funcionamiento de la empresa que no están directamente ligados a la producción o a la venta: personal administrativo y directivo, suministros, servicios, mantenimiento de oficinas y otros gastos corporativos.
Sueldos, beneficios, cargas sociales y capacitación del equipo.
Suministros, mantenimiento y servicios públicos de las instalaciones.
Asesoría legal, contable, seguros y otros servicios externos.
Depreciación de equipos y activos del área administrativa.
Distingue la estructura fija de los gastos que fluctúan con la actividad.
Se estima por partida, clasificando cada gasto como fijo o variable, y se consolida en un total anual.
| Partida | Tipo de gasto | Incluye |
|---|---|---|
| Personal administrativo | Fijo | Sueldos, beneficios, cargas sociales, capacitación |
| Suministros de oficina | Variable | Papelería, insumos, material de trabajo |
| Servicios públicos | Variable | Electricidad, agua, internet, telefonía |
| Mantenimiento de oficinas | Fijo/Variable | Limpieza, reparaciones, seguridad |
| Servicios profesionales y seguros | Fijo | Asesoría legal, contable, pólizas |
Se parte del gasto histórico y se actualiza según el índice de precios.
El gasto se ajusta según el nivel de actividad esperado de la empresa.
Se toma el gasto real anterior y se ajusta por partida específica.
Cada partida se justifica desde cero, sin partir del gasto anterior.
Permite entender qué partidas son estructurales y cuáles ajustables.
Cada departamento conoce y gestiona su propio límite de gasto.
Parte del gasto histórico y lo ajusta con un método explícito.
Reduce compras innecesarias y despilfarros de recursos.
Se compara con el gasto real para anticipar desviaciones.
Ignora partidas que en realidad varían con el nivel de actividad.
Un único bloque global dificulta identificar dónde se gasta de más.
Perpetúa gastos que ya no son necesarios o están sobreestimados.
Subestima el costo real de suministros y servicios públicos.
Impide detectar desviaciones a tiempo y corregir el rumbo.
Parte siempre del gasto histórico real por partida.
Clasifica cada gasto como fijo o variable.
Desglosa el presupuesto por área y responsable.
Ajusta por inflación o nivel de actividad, según el gasto.
Revisa periódicamente el gasto real frente al presupuestado.