El presupuesto de investigación y desarrollo (I+D) asigna los recursos destinados a generar nuevo conocimiento, productos, servicios o procesos. A diferencia de otros presupuestos, no se compara por su valor absoluto, sino como porcentaje sobre las ventas, para poder contrastarlo con la media del sector.
Se aplica un porcentaje fijo sobre el presupuesto general de la empresa.
Se iguala al porcentaje medio que invierte el sector o la competencia.
Se destina un porcentaje de las ventas netas del periodo.
Se calcula en función de lo que cuesta cumplir cada objetivo de innovación.
El porcentaje resultante se compara con la media del sector para saber si la inversión relativa es mayor o menor que la de los competidores.
| Concepto | Valor | Detalle |
|---|---|---|
| Ventas netas del periodo | 100 M$ | Ingresos totales de la empresa |
| % destinado a I+D | 10% | Definido según método de porcentaje de ventas |
| Presupuesto de I+D | 10 M$ | 100 M$ × 10% |
| Comparación sectorial | vs. % medio del sector | Determina si la inversión relativa es mayor o menor |
Retorno de la inversión esperado de cada proyecto de I+D.
Valor actual neto de los flujos futuros generados por el proyecto.
Tasa interna de retorno, para comparar entre proyectos alternativos.
Combina indicadores financieros y no financieros de innovación.
Permite comparar la inversión relativa con la del sector.
Cada proyecto responde a una línea estratégica de innovación.
Evalúa hacerlo interno, subcontratado o en colaboración.
Usa ROI, VAN o TIR para priorizar entre proyectos.
Reconoce que puede reducir el beneficio inmediato a cambio de crecimiento futuro.
Sin relacionarlo con ventas, no es comparable entre periodos ni sectores.
Compromete la competitividad futura por ahorro a corto plazo.
Proyectos que se abandonan sin haber generado ningún producto.
No valorar subcontratación o colaboración cuando reduciría el costo.
Confunde el tratamiento contable de los costos de I+D.
Vincula cada partida a un objetivo de innovación claro.
Fija el porcentaje comparándolo con el sector.
Evalúa la modalidad más eficiente: interna o externa.
Prioriza proyectos con ROI, VAN o TIR.
Revisa el avance frente a hitos y ajusta la inversión.