El presupuesto flexible no fija una única cifra de gasto, sino una fórmula que se ajusta según el nivel real de actividad (unidades producidas, vendidas u horas trabajadas). A diferencia del presupuesto estático, permite comparar el desempeño real con un presupuesto ajustado al volumen realmente alcanzado, no al previsto inicialmente.
Permanecen constantes sin importar el nivel de actividad: alquiler, seguros, salarios base.
Cambian en proporción directa a la actividad: materiales, comisiones, mano de obra directa.
Combinan un componente fijo y otro variable: electricidad, mantenimiento.
Esta ecuación de comportamiento se calcula por cada partida de gasto y centro de responsabilidad de la empresa.
| Nivel de actividad | Componente fijo | Componente variable | Costo total |
|---|---|---|---|
| 8.000 unidades | 1.000 $/mes | 0,50 $ x 8.000 = 4.000 $ | 5.000 $ |
| 9.000 unidades | 1.000 $/mes | 0,50 $ x 9.000 = 4.500 $ | 5.500 $ |
| 10.000 unidades | 1.000 $/mes | 0,50 $ x 10.000 = 5.000 $ | 6.000 $ |
Fija una única cifra de gasto para un solo nivel de actividad previsto.
Calcula distintos niveles de gasto según el volumen realmente alcanzado.
Evalúa el desempeño real frente a lo que "debería" haberse gastado a ese nivel.
Separa las desviaciones por volumen de las desviaciones por eficiencia real.
Clasifica con rigor cada partida antes de construir la fórmula.
Cada departamento tiene su propia ecuación de comportamiento.
Prepara escenarios, por ejemplo al 80%, 90% y 100% de capacidad.
Al cierre del periodo, ajusta el presupuesto al volumen realmente alcanzado.
Permite saber si una desviación viene del volumen o de la eficiencia.
Ignora partidas que en realidad varían con el nivel de actividad.
Deja sin descomponer partidas con componente fijo y variable a la vez.
Ignorar el ajuste por actividad real distorsiona el análisis de desviaciones.
No preparar escenarios alternativos limita su utilidad ante cambios de demanda.
En negocios con pocos costos variables, puede no justificar su complejidad.
Define con claridad el rango relevante de actividad.
Clasifica con rigor cada partida en fija, variable o mixta.
Construye la ecuación de comportamiento por partida.
Prepara escenarios para distintos niveles de actividad.
Ajusta el presupuesto a la actividad real antes de comparar.