El presupuesto de contingencia (o reserva de contingencia) es la dotación adicional destinada a cubrir los riesgos identificados y probables de un presupuesto o proyecto: los "conocidos-desconocidos". Evita tener que pedir fondos extraordinarios cada vez que ocurre un imprevisto ya anticipado.
Cubre riesgos identificados y evaluados ("conocidos-desconocidos"). Forma parte de la línea base de costos. La gestiona el responsable del presupuesto o del proyecto.
Cubre riesgos no identificados ("desconocidos-desconocidos"). No forma parte de la línea base, aunque sí del presupuesto total. Su uso requiere aprobación de dirección.
También puede calcularse con el valor monetario esperado: Σ (probabilidad de cada riesgo × impacto económico estimado).
| Método | Cómo funciona |
|---|---|
| Tasa fija (flat rate) | Se aplica un % único sobre el costo total del presupuesto o proyecto |
| Tasa mixta | Se aplican distintos % a mano de obra y materiales por separado |
| Valor monetario esperado (EMV) | Probabilidad × impacto de cada riesgo, sumado para todas las categorías |
| Análisis cuantitativo | Simulaciones y modelos estadísticos sobre el registro de riesgos |
Cada contingencia debe identificarse explícitamente en la documentación de costos.
Es una estimación pública conocida por el equipo, no un colchón oculto.
A medida que hay más información, la reserva puede reducirse o liberarse.
El porcentaje ideal surge de comparar riesgos reales de periodos anteriores.
No es una cifra arbitraria, sino el resultado de evaluar probabilidad e impacto.
Separa lo conocido y evaluado de lo verdaderamente imprevisible.
El equipo conoce el monto y el motivo de cada partida de contingencia.
Usa datos de desviaciones reales de periodos o proyectos anteriores.
Se libera o refuerza según se despeja la incertidumbre real.
Usar siempre "un 10% por si acaso" sin evaluar los riesgos reales.
Mezclar ambos conceptos distorsiona la línea base de costos.
Deja una partida "colchón" sin justificación clara ante auditorías.
La contingencia es para riesgos, no para ampliaciones no aprobadas.
Mantener el mismo monto sin ajustar según la información disponible.
Identifica y documenta los riesgos conocidos.
Elige un método de cálculo coherente con la información disponible.
Distingue claramente contingencia y reserva de gestión.
Comparte el monto y el motivo con el equipo.
Revisa y ajusta la reserva conforme avanza el periodo.
Del presupuesto de ventas (nº1) al de contingencia (nº22), pasando por producción, RRHH, marketing, tesorería, CAPEX, el presupuesto maestro y las metodologías de presupuestación (flexible, base cero, por proyectos). Un sistema presupuestario completo, de principio a fin.